Uruguay es un país de gran tradición democrática y republicana.

Su población de aproximadamente 3.300.000 habitantes es 100% de origen europeo, con un índice de alfabetización del 99%.

El país cuenta con un eficiente sistema de Comunicaciones completamente digital, con avanzadas conexiones, buenos puertos, un sistema de producci&oacure;n agrícola-ganadero ágil y eficiente y una vasta experiencia en el otorgamiento de servicios.

La composición del Producto Bruto Interno del País está sustentada en los siguientes rubros:

  • Agropecuaria, Pesca y Minas.
  • Instituciones de servicios financieros y de seguros.
  • Desarrollos inmobiliarios tanto en el área urbana como rural, construcción.
  • Servicios portuarios.
  • Turismo.
  • Industria Manufacturera.
  • Transporte y Comunicaciones.

Uruguay posee una economía abierta, una antigua tradición de mercado libre con escasa restricción al ingreso y egreso de capitales, divisas, dividendos y metales preciosos, títulos extranjeros públicos o privados, commodities, etc. Estando el mercado de cambios fuertemente desarrollado operando en cualquier moneda, fundamentalmente en dólares estadounidenses, euros, otras monedas europeas y latinoamericanas.

Además, Uruguay cuenta con una Ley de Secreto Bancario aprobada por el Parlamento en 1982, siendo considerado un centro financiero estratégico en Sud América y en definitiva, muchos de los más importantes Bancos del Mundo han instalado desde hace muchos años Filiales aquí.

Los incentivos vigentes, orientados a la creación de fuentes de trabajo, introducción de industrias de alta tecnología y aumento de las exportaciones, son aplicables tanto para inversores locales como extranjeros.

No existen limitaciones a la transferencia de utilidades ni a la repatriación de capital, para lo cual no se requiere autorización del Estado.

Dentro del marco de una economía libre y abierta, no existen en Uruguay restricciones a las importaciones y exportaciones, salvo en la importación y exportación de algunas mercaderías que sí están sujetas al cumplimiento de controles de seguridad, fitosanitarios y otros que no se diferencian de aquellos con los que la empresa extranjera está vinculada en su país de origen.

Cabe destacar además de las Zonas Francas que merecen un capítulo aparte, el sistema uruguayo de Puerto Libre. En el mismo se establece la libre circulación de mercaderías en Montevideo, sin necesidad de autorizaciones y trámites formales.

Durante su permanencia en el recinto aduanero portuario, las mercaderías están exentas de todos los tributos y recargos aplicables a la importación o que se generen en ocasión de la misma.